domingo, febrero 26, 2006

Terror - Infidelidad - Comedia ¿¿¿???

Este fin tuve la oportunidad de ir dos veces al cine. Estuve pensando la manera de poder hilarlas y comentarlas de una vez las dos. ¿Pero como haces eso con una película de terror inglesa independiente contra una comedia romántica con actores súmamente comerciales? Afortunadamente ambas películas contenían un tema en común: infidelidad.

Claro que en la de terror ese tema no es el central... aunque pensándolo bien tampoco lo es técnicamente en la comedia. Pero el caso es que en ambas hay un tríangulo amoroso.

"The Descent" ("El Descenso") de Neil Marshall, cumple con su cometido como película de terror: te mantiene tenso de principio a fin. Neil Marshall escribe y dirige, y aunque tiene algunas otras películas anteriores, evitaré comentarlas porque realmente ni siquiera las he oido mencionar. Para ser una película de corte independiente la producción es bastante buena. Claro, si es que no te molesta un poco de gore ochentero con una historia realmente no muy buena pero que se vuelve totalmente intrascendente ante las escenas que ocurren dentro de una cueva subterránea, poco espacio, poca luz, mucho nerviosismo, alta tensión e instantes que sí te hacen brincar de tu butaca... por lo menos yo lo hice y realmente no me espanto fácilmente (por lo menos en el cine). Creo que las películas de terror funcionan mejor así, cuando se centran más en los momentos que en la historia. Pero por más que intento entender qué tiene de importante el hecho de que las dos protagonistas (ni las menciono realmente, ambas actrices desconocidas) eran rivales por el esposo de una de ellas... en el final esto parece tener cierta importancia pero aún así más que verle sentido me dejó un tanto atónito "y eso qué..." Pero en fin, repito, funciona como película de su género. La dirección es buena, los cambios y el paso de las escenas excelentes, incluso las actuaciones (que también en el género pueden dejar mucho que desear) son dignas de mencionar.

La otra película fué "Rumor Has It" ("Dicen por ahí") de Rob Reiner. Reiner es un director que ha enfocado mucho de su esfuerzo creativo en las comedias románticas. "When Harry Met Sally" es creo por mucho de sus mejores obras en este estílo. Aunque definitivamente para mí la mejor película que le he visto fué "Misery" con la estupenda actuación de Kathy Bates, quien recibió un Oscar por el papel de una enfermera psicótica. Kathy Bates hace una pequeña aparición en esta película, de hecho hay bastantes pequeñas apariciones de actores que, sin ser de gran renombre, sí han hecho papeles secundarios importantes en muchas otras películas. En esta en partícular, la historia se centra en Jennifer Aniston, una mujer de 30 y tantos, confundida por su sentimiento de "no-pertenencia", empezando por su familia, pasando por su trabajo, llegando finalmente con su pareja. Bien podríamos llamar a la película "The Graduate 2", pues también es esta película (y libro) un elemento central en la historia: Kevin Costner, un exitoso soltero que vive al día sin preocuparse demasiado por el futuro, tuvo líos amorosos tanto con la abuela de Aniston como con su madre. Aniston al enterarse de esto piensa que tal vez ella es resultado del romance que existió entre su madre y el millonario, y comienza una búsqueda del mismo. En el papel de la abuela tenemos a la maravillosa Shirley MacLaine, en un papel que le queda a la medida: soberbia, sin pelos en la lengua. Bien podría valer la pena esta película únicamente por ella, pero afortunadamente no es así.

Mark Ruffalo es la pareja de Aniston... en este punto realmente no entiendo como es que Ruffalo de la noche a la mañana está saliendo en mil películas... si tiene cierto carisma en la pantalla, lo admito... pero no se... no me termina de convencer. Finalmente toda esta historia comienza a revolverse cuando Aniston encuentra al amante de su abuela y madre. Nuevamente, sin el afán de contar la historia, ya no diré más, excepto comentar que como Aniston, muchas veces nosotros estamos igualmente perdidos, buscando aquello que nos haga entender por qué no nos sentimos del todo encajados en nuestra realidad... lo importante a veces no es la respuesta que encontramos, por lo menos no tanto como todo lo que sucede mientras la buscamos. Ahí es donde finalmente empezamos a valorar lo que somos, lo que tenemos, y lo que queremos.

Excelentes actuaciones, incluyendo a Aniston (la menos veterana por así decirlo), que aunque es dificil no verla como Rachel de Friends, sí tiene una excelente cualidad como actriz, más en comedias. Creo que para muchos sería importante mencionar esta película como el regreso de entre los muertos de Costner... ¿será?

Finalmente quiero agradecer a las personas que han leído mi blog, sus comentarios (aunque no todos lo dejaron aquí por escrito) me animan a seguir escribiendo. Por cierto, alguien me preguntó que por qué escribía este blog. No le satisfizo mi respuesta al decirle que lo hacía porque amo el cine y punto. Me dijo que si escribía tal vez también era para ser escuchado. Y tiene la boca atascada de razón. Escribir es una actividad catártica, sí, de esta manera plasmo la que es una de mis mayores pasiones (y probablemente frustraciones) en la vida: el cine. Pero también hay en el fondo un deseo de ser escuchado, de ser tal vez poca o medianamente reconocido. No lo voy a negar. Aun así no creo que sea la principal razón, pero definitivamente si alienta el saber que alguien por ahí está leyendo en este momento estas líneas. Gracias nuevamente.

miércoles, febrero 22, 2006

Un blog sin terminar

¡Ey! Estoy de vuelta. ¿Por qué no he tenido entradas desde hace tiempo?, se preguntarán. Decidia sobre todo, porque miren que desde la última película de la que opiné (The Exorcism of Rose Mary) he visto demasiadas. Buenas, no tan buenas y otras definitivamente malas. Por cierto, decidí mudarme a este sitio en lugar de mi espacio en MSN (http://spaces.msn.com/filmwannabe) pues definitivamente es más cómodo y estético. Curiósamente este espacio lo abrí mucho antes que el de MSN y sin embargo nunca lo había usado...

Pero en paralelo a estas escapadas que intento darme siempre que es posible al cine también han ocurrido muchísimas cosas a nivel personal, dos de ellas grandes y sin embargo mutuamente exclusivas... o tal vez no tanto porque "everything is meant to be".

La que más satisfacción me ha traido ha sido compartir mi vida, ahora ya por 6 meses, con una persona increíble. La frase que mejor define esto viene de una canción que creo es original de Elvis Costello (podría equivocarme) la cual fué interpretada reciéntemente por The White Stripes, y ésta es: "Planning everything for two." La canción habla en realidad de desolación, pero esa frase la considero increíblemente explicativa para como me he sentido: de maravilla.

La otra gran cosa es una especie de "professional blues" en donde de repente me he dado cuenta que realmente nunca en mi vida presté demasiada atención a mi carrera, o tal vez lo hacía como muchas cosas desde hace ya algunos años, ocupándome sólamente de lo que tengo en mis manos el día de hoy. Pero de repente me siento encerrado en un perfil técnico con un potencial aún no explotado para lograr cosas más grandes. Y cuando tienes 28 años y estás apenas levantando el vuelo profesional, este tipo de cuestiones empiezan a adquirir un significado súmamente crucial... cuando creía que nunca permitiría que el relativo atraso en mi vida se volviera un obstáculo, de repente se vuelve un miedo un tanto irracional al pensar: "a mí puede no importarme, pero ¿y al mundo?" No puedo evitar pensar que una reacción posible de la gente de Recursos Humanos en las empresas donde he enviado mi currículum (intentado abrir oportunidades más que huir de donde estoy) sea "dejó la preparatoria tres años, terminó una carrera de 9 semestres en 11... ¡next!" sin ni siquiera tener la posibilidad de enterarme si esto es verdad o la oportunidad de defenderme.

Y es en medio de este claroscuro emocional cuando me acerco nuevamente al cine para disfrutar de "An Unfinished Life" ("Una Vida Sin Terminar") de Lesse Halström -probablemente mejor conocido como el director de "Chocolat"-. Robert Redford como casi siempre toma papeles de un hombre común, sin grandes complicaciones ni grandes personalidades. Junto con un Morgan Freeman en también un papel muy común para él: el hombre sencillo, sabio, optimista; hacen de esta una película ligera con alto contenido de analogías con prácticamente cualquier vida. ¿Cómo enfrentar los reveses y las desgracias? Podemos lamentarnos o podemos ver esto en un contexto aún más grande en donde toda causa tiene un efecto que es a su vez causa de algo más. Entre un punto y otro existe una enorme gama de reacciones a cómo tomamos cada quien los amargos tragos del vivir. Tal vez en un intento incansable por mi parte de aferrarme a lo positivo, procuro inclinarme más a creer lo que Halström intenta plasmar en esta obra: todo tiene un por qué, incluso aquellas cosas que parecen absorvernos el deseo de vivir alegremente.

Uno de los mayores obstáculos en la vida, la derrota, es representado a mi interpretación en esta película por un animal, por un oso. Quizá placentero y fácilmente atractivo a la vista pero no deja de ser grande, imponente, suscitador del miedo. ¿Cómo reaccionaríamos si de repente nos topamos de frente con este coloso? "Él tan sólo hacía lo que los osos hacen" diría el personaje interpretado por Morgan Freeman, deformado y lastimado de por vida a causa de intervenir entre el oso y una presa. Freeman vive en una pequeña granja de Wyoming donde solía trabajar para un Redford quien va por la vida atormentado por el dolor de el abandono de su esposa y por sobrevivir a su único hijo, quien falleció en un accidente automovilístico en donde conducía su nuera también sobreviviente, Jennifer López. Ésta aparece en su vida después de una ausencia de más de 10 años huyendo a su vez de un novio golpeador, con una pequeña sorpresa: una nieta. Mi afán nunca es contar la película, tan sólo el ambiente, así que ya imaginarán que con lo que escribí anteriormente, la historia se va desenvolviendo haciéndonos conocer los detalles del por qué cada personaje es cómo es y además nos va mostrando como cada cosa parece ir tomando su lugar y pareciendo hacer sentido para reconciliar el pasado con el presente.

Una película bien lograda, sencilla sin dejar de tratar temas complejos (tanto como lo somos los seres humanos.) Para muchos quizá es ingenuamente optimista, pero créanme, sí existimos los tontos optimistas que se niegan a derrotarse ante la adversidad, o por lo menos hacemos un gran esfuerzo para no hacerlo. De igual manera creo que mi "professional blues" tendrá tarde o temprano sentido...

Dedicado a RLS, porque tu sóla presencia en mi vida le ha dado ya mucho sentido a muchísimas cosas.